21/9/2014

CrossOver Talk (Fantasmas En Skype)

Entre todos los usuarios de Skype que se llaman “CrossOver Talk” o “Crossovertalk”, hay uno de carácter fantasmal: no acepta videollamadas ni escribe, solo se comunica con llamadas, en inglés, y con una voz semejante a las de las psicofonías. ¿Cuál es su naturaleza? Se trata de fantasmas, que nos hablan a través de un sistema especial, colocado en un hospital abandonado de USA. 

CrossOver Talk, que en español significa “charla cruzada”, es también el nombre de un supuesto usuario de Skype, detrás del cual están algunas almas en pena.

Se cuenta que en Skype, si pones “CrossOver Talk” en el buscador de usuarios, saldrán muchos con el mismo nombre, aunque supuestamente el real es el de la foto, pero seguramente ya deben existir muchos farsantes con imagen igual a la original, de modo que es difícil saber cuál es el verdadero, más aún cuando otros dicen que el usuario se llama “Crossovertalk” y no “CrossOver Talk”. Sea cual sea su nombre, y suponiendo que llegues a agregar al verdadero, nunca debes hacerle videollamada (jamás la acepta), sino solamente llamada.

La historia dice que, detrás del usuario “CrossOver Talk” (nos referimos al verdadero, y asumimos que éste es su nombre), existe un micrófono especial, creado para captar psicofonías; o, en otras palabras, concebido para captar los ruidos y las palabras emitidas por los espíritus, en este caso, por los espíritus de un hospital. Pero la cosa es más compleja, ya que no solo hay un micrófono que capta lo que dicen ellos: también nosotros podemos hacer preguntas, pero debe ser en inglés, pues estos fantasmas son angloparlantes…

En el contexto de este creepypasta, un youtuber bastante conocido, cuyo nombre de usuario es “¡TownGamePlay”, ha subido un vídeo en el que muestra a “Crossovertalk”, quien supuestamente es un fantasma al que puedes agregar y hablarle, aunque tiene que ser con un inglés bien pronunciado. Si lo encuentras y él te acepta, te hablará con una voz grave, de textura semejante a las voces de psicofonías, y con interferencias en el fondo acústico. Aquí resulta curioso que hablamos de un fantasma determinado, antes que de un sistema en el que cualquier fantasma de un sitio puede prestarse para responderle al usuario. En ambos casos, y dando por sentado que no podemos comunicarnos por escrito porque los fantasmas no tienen dedos para teclear o poder suficiente para influir en la materia y presionar las teclas con su energía, cabe la siguiente pregunta: ¿quién acepta o niega nuestras solicitudes de amistad y de llamada? Podríamos suponer que hay uno o más vivos detrás de eso, quizá operando el sistema a distancia para no perturbar a los espíritus o al espíritu.

Volviendo a lo del hospital, existe la teoría algo absurda o sospechosa (dependiendo de cómo se la interprete) de que Ovilus II, que es como supuestamente se llama el dispositivo de comunicación con los fantasmas, tiene una base de datos en que están almacenadas diversas (más que suficientes para un diálogo fluido) palabras, a fin de que los espíritus puedan usarlas para comunicarse con los vivos sin ruido blanco… Pero entonces: ¿acaso teclean los espíritus u operan el sistema telepáticamente?… Lo único que tiene sentido, es suponer que el sistema trabaja del siguiente modo: 1) el sistema capta un sonido, 2) el sonido ingresa en la base de datos, 3) el sonido es comparado con todos los sonidos correspondientes a las palabras o combinaciones de palabras existentes en la base de datos, los cuales lógicamente se extraen por medio de programas, 4) el sistema elige, dentro de su base de datos, el sonido más semejante al sonido inicialmente captado, que puede corresponder a un simple ruido, a una palabra, o a una secuencia de palabras, 4) el sistema transmite al receptor (quien elija comunicarse con los muertos y esté realizando la llamada) el sonido elegido, que equivale a lo captado y por tanto, cuando un espíritu ha querido decir algo, a lo que ese espíritu ha querido decir. Naturalmente lo anterior debe funcionar de forma muy rápida para que uno se pueda comunicar con los fantasmas, pero en cualquier caso: ¿se atreve el lector a descubrir si este creepypasta tiene algo de verdad? Si cree estar ante presencias del más allá y piensa que éstas podrían tener cierta clarividencia: ¿por qué no pide que le respondan cuándo murió tal o cual familiar o, mejor aún, qué ropa lleva puesta y cómo es el cuarto en que se encuentra? De recibir respuestas acertadas, muy probablemente querrá compartir su experiencia, aunque de poco servirá, porque será tomada como otro creepypasta más…

ORIGEN: En realidad, si uno hace búsquedas en español e inglés, encontrará evidencias que apuntan a que, en Skype, existe un usuario llamado “CrossOver Talk” o “Crossovertalk”, y ese usuario habla con voz de psicofonía. No obstante, el que sea un fantasma o varios fantasmas los que hablan detrás del usuario, el que en algún hospital abandonado de USA esté situado un sistema de comunicación con el más allá: todo eso es ficción de creepypasta… ¿o no?…

Fuente: www.creepy-pastas.com

El Último Nivel De La Deep Web

En la Deep Web uno puede presenciar torturas en vivo, hay vídeos de asesinatos reales, de violaciones, es fácil hallar abominaciones como la pornografía infantil y se pueden contratar sicarios o comprar órganos humanos. Incluso cuentan que hay secretos de algunos gobiernos; pero… ¿qué pasa cuando uno llega al último nivel?, ¿peligra algo más que nuestra seguridad informática?…

Esta historia es completamente real: no hay fantasmas, demonios, monstruos o sucesos paranormales de cualquier tipo. Solo hay gente real, personas de carne y hueso como yo y tú: quizá en parte por eso sea tan difícil de aceptar…

Internet es un submundo de naturaleza virtual e informativa, casi tan grande como el mundo “real”. En internet la gente se relaciona, juega, trabaja, se entretiene, estudia, se informa, opina, compra, vende, y hace muchas otras cosas que también se hacen en el mundo tangible, a veces, inclusive, creando sucesos significativos en eso que sesgadamente llamamos “realidad”…

Sin embargo, al igual que todo espacio amplio y complejo, internet tiene sus callejones oscuros, sus pasadizos prohibidos… Y no, no me refiero a esos sitios poco conocidos que algunos emplean para masturbarse o ver aquellas fotos, vídeos, etcétera que las censuras permiten o que subsisten por cierto tiempo a espaldas de las mismas: me refiero a la Deep Web, o “Web Profunda” en español. Ésta es la cara oculta del internet, el enorme resto del iceberg del cual apenas conocemos la punta que emerge sobre las aguas. La mayoría de personas la desconocen, pero la Deep Web representa alrededor del 90% de la información existente en el ciberespacio.

Desde que supe que la Deep Web existía, quise conocerla y sumergirme en sus turbias aguas. Tenía mis temores, pero la curiosidad era mucho mayor y, tras reflexionar un tiempo, decidí curiosear al menos un poquito…

Lo que les contaré es mi experiencia en lo más profundo de la Deep Web, pero antes debo explicarles cómo se divide la Web (incluyendo la web normal) y qué caracteriza cada nivel anterior al de mi experiencia, y cómo es el nivel en que me sucedió lo que pronto sabrán.

Nivel 0: Es el más superficial, el que incluso muchos niños manejan relativamente bien. Aquí están Google, Yahoo, Youtube, Facebook, y las páginas que dominan el ciberespacio y que todos conocemos.

Nivel 1: Aquí hay webs menos conocidas pero de fácil acceso, páginas a las que se puede entrar con solo poner el link en la barra de direcciones, pero que suelen ser foros, sitios pornográficos, o webs independientes sobre temas que no interesan a la mayoría, como el viaje astral o el existencialismo filosófico…

Nivel 2: Este nivel contiene webs aún menos conocidas que las del nivel anterior, e incluye a buscadores independientes como emule y ares. Aquí, por ejemplo a través de los buscadores independientes, se pueden conseguir materiales normalmente censurados, cosas bastante mórbidas, sangrientas o pervertidas.

Hasta aquí es lo comprendido por la superficie del ciber-mundo: más abajo, ya empezamos a entrar en la Deep Web.

Nivel 3: Aquí comienza lo prohibido en la “web oficial”: páginas cuyos caracteres son dejados caer aleatoriamente, páginas que no pueden visualizarse en los buscadores, y que no puedes ver ni aunque copies el link completo y lo pegues en la barra de direcciones. En este nivel hay cosas extrañas, perturbadoras o simplemente inútiles: webs abandonadas por más de 13 años, materiales que por copyright no se encuentran en la web oficial o se encontraron (megaupload, por ejemplo) pero ya no están, pornografía infantil, mercados de armas, drogas, instrucciones de cómo hacer bombas y otras cosas que se prestan para lo ilegal, y vídeos y fotos de asesinatos, torturas y violaciones, mucho más fuertes que los que se pueden encontrar en niveles anteriores, pues ciertamente pueden hallarse, pero no llegan al extremo de los materiales de ese tipo que aparecen en este nivel.

Yo visité algunos foros en este nivel, y en ellos la gente solía hablar de temas perturbadores, a veces en broma y a veces de verdad… Lo escalofriante, es que en este tipo de espacios, la realidad y la ficción se mezclan de una forma desconcertante; y así, por ejemplo, a veces no puedes saber si alguien está narrando una violación que de verdad cometió, o si simplemente es un enfermo que inventa algo que quisiera vivir…

Nivel 4: El nivel anterior ya era peligroso, pero un detector de intrusos y un buen proxy bastaban; en cambio, aquí empiezan a abundar los hackers, principalmente porque entrar aquí precisa ciertas habilidades informáticas. Y no hay que tomarse a la ligera a estos hackers, porque no son los típicos adolescentes que disfrutan infectando computadoras o haciendo caer páginas de poca importancia como los blogs personales: son sujetos capaces de robar cuentas bancarias, de conseguir datos personales con habilidad de verdadero espía, malversar fondos, etcétera… Ya se dijo que en el nivel anterior hay material gore muy fuerte, pero aquí hay snuff en vivo, además de trata de blancas, artículos históricos robados, sicarios, y hasta comercio de órganos humanos… En este nivel está la BitCoin, una moneda virtual super difícil de conseguir, y con la cual se pagan las cosas de lo que, por decirlo de algún modo, es la “versión negra de Mercadolibre”.

Buscando en los artículos disponibles, me llamó mucho la atención una lámpara de escritorio que valía 5000 BitCoins, databa de los años 40, era de la Alemania Nazi, y estaba hecha con huesos humanos y piel de judío…

Ahora bien, lo más interesante, al menos objetivamente hablando, no son los mórbidos o extravagantes artículos que se pueden comprar, sino el fruto del trabajo de los hackers, pues en este nivel, dentro de páginas encriptadas (para que no se las pueda ver sin autorización, pues ellos cobran por la información), están los secretos más sucios de los diversos gobiernos del mundo: leyes que se aprobarán en secreto, expedientes filtrados sobre experimentos humanos que se hicieron hace no mucho, se están llevando a cabo o se llevarán a cabo… Aunque no lo crean, yo conseguí ver algo de eso, y puedo decirles que los yanquis son mucho más delincuentes e inhumanos que lo que fueron los nazis, al menos con respecto a los experimentos con humanos; pues, si los nazis intentaron cambiar el color de los ojos dejando ciegos a muchos judíos, es mejor que deje a su imaginación (podría poner en peligro mi vida) lo que hacen los mensajeros de la democracia, la libertad y los derechos humanos…Y es que, créanme: Guantánamo les parecería una guardería de primera si supieran de lo que hablo…

En este punto de mi exposición, supongo que los lectores estarán muriendo de ganas de ver correr sangre en vivo, de conocer mugrosos secretos de estado, o de ver qué cosas enfermizas pueden comprar. ¿Quieren peyote?, ¿quieren puñales de la SS de Hitler o una varita de bruja medieval?… Lo lamento, pero no les daré ni un solo link, prefiero que sean ustedes los que busquen y pongan en peligro su seguridad informática, su sanidad psicológica y, quizá, su integridad física, y esto último lo digo por experiencia…

Nivel 5: Si en el nivel anterior había cosas comprometedoras para los gobiernos, en este nivel están los secretos militares y los más escabrosos e inhumanos proyectos de estado. Aquí sabrán cuál es ese misil que los rusos andan escondiendo, qué armas cibernéticas ocultan los israelitas, quiénes tienen las más letales armas biológicas, cosas así… Incluso, en ciertos foros leí sobre una supuesta entidad que realmente gobernaba el mundo, y que hacía enfrentarse a los países según una agenda supranacional. Podrán pensar que los illuminati o quienes sea están metidos aquí. Yo la verdad no creo en la hipotética entidad supranacional, y preferí no escarbar mucho en este nivel.

Nivel 6: Dicen que sólo los mejores hackers logran llegar hasta este nivel, pero yo agregaría que “sólo los mejores de entre los temerarios”, ya que el riesgo es fatal: aquí el precio por el ingreso puede ser la propia vida. ¿Qué hay en este nivel que tantos quieren entrar? Aquí está la Database, una sección en que toda la información de la web deja de ser código binario, y donde existe una clave enorme (de 1,5km de tipeo numérico) que es la clave de la totalidad del ciberespacio: quien la descifre, quien la consiga, podría conseguir la información que sea (con tal que esté en el ciberespacio) y cambiar cualquier dato, desde el título de un blog hasta los fondos de páginas web famosas. Desde luego, nadie lo ha hecho, y yo no iba a intentarlo, simplemente quería ver si tal cosa era verdad o mera leyenda.

Ingresar me costó mucho, demasiado; pero, cuando por fin lo conseguí, comprendí por qué nadie hasta la fecha había descifrado el código de la Database, si acaso tal cosa existía. No miento, apenas ingresé al nivel, mi pc se reinició sola sin que me saliera nada raro en la pantalla o sin que se hubiese ido la energía eléctrica. Cuando por fin se completó el proceso de reinicio, vi que mi disco duro había sido borrado… En todo el escritorio, había solo un archivo del blog de notas, puesto justo en el centro de la pantalla, como para que lo notase. Lo abrí, su mensaje era breve, contundente y en cierta forma amenazante: “No lo vuelvas a hacer”

Sí, me llevé tal susto que no entré a la Deep Web en varios días. En ese tiempo, reinstalé algunas cosas gracias a una copia de seguridad que tenía de mis datos. Creía que eso era todo lo peor, que perder todos los datos era el mayor de los castigos que podía sufrir: grave error…

Supe que me equivoqué cuando, llevado por mi incontrolable curiosidad, inicié sesión en “Tor” y entré al primer foro de la Deep Web que encontré. Claro que todavía no estaba ni en el quinto nivel, pero mi pc se reinició sola y los datos se borraron de nuevo, aunque ahora no había ningún mensaje en el escritorio. ¿Simplemente me estaban vedando para siempre el ingreso a la Deep Web desde mi computadora? Veinte minutos después del nuevo reinició y formateo, supe que no era así… Tocaron el timbre, pregunté quién era desde el teléfono de portero y nadie contestó. Entonces bajé hasta la puerta principal del edificio, pero no había nadie, solo me esperaba un sobre, justo debajo de la puerta. No tenía remitente, destinatario, o cosa alguna escrita, aunque intuía que era para mí. Subí de nuevo hasta mi apartamento, entré a mi habitación y, recién allí, abrí el sobre una vez que estuve sentado sobre mi alfombra roja: “Dante, esto no es un juego. No lo vuelvas a hacer, no nos obligues a ir por ti….”

Al leerlo, me comenzaron a temblar las manos y las lágrimas resbalaron por mis mejillas. Quienesquiera que fuesen, sabían quién era, dónde vivía, qué hacía y cuándo. Para rematar, junto al mensaje estaba una foto mía, tomada con mi propia webcam.

Ahora sí creía que no era un juego, que irían por mí si volvía a intentarlo. Incluso, estaba tan aterrado que en esa semana pedí en el trabajo que me trasladaran a otra ciudad. Adicionalmente, vendí mi computadora, tras sacarle el disco duro y reducirlo a cenizas.

Nunca más volví a entrar a la Deep Web, y creo que jamás volveré a intentarlo, sin importar en qué parte del mundo esté. El destino había sido cruel conmigo, pero eso no quita que haya tenido suerte.

Esta es mi historia, ya la conocen: decidan ahora si todavía quieren entrar a la Deep Web y, si su respuesta es que sí, entonces llénense de proxys y sistemas que los protejan de los hackers, cubran sus webcams con algo o desconéctenlas, y por si acaso, sólo por si acaso, vayan dejando el apego que tienen por sus vidas…

Fuente: www.creepy-pastas.com