6 de oct. de 2012

Venezuela Y La Brujería De Chavez

Muchas personas se sorprenden con las noticias que llegan de Venezuela,sobre las inclinaciones de Chávez al oscurantismo, la brujería, la santería y el palo monte.

Simplemente se trata de una manera directa de controlar al energúmeno de Chávez.Todo comenzó después del fallido golpe de estado que intentó. Cuando llegó exiliado a La Habana, solicitó que lo pusieran en contacto con algún babalawo ya que el era creyente y quería que le hicieran algunos trabajos de protección de santería.

La Seguridad del Estado cubano vio las puertas abiertas y una manera fácil de controlar al personaje. Inmediatamente lo pusieron en contacto con tres babalawos que trabajaban para la seguridad y un oficial experimentado comenzó a dirigir las operaciones. Lo iniciaron haciéndolo «caballo de santo» e «hijo de Changó». Varias veces por semana acudí a la casa de uno de sus padrinos de santo para ceremonias al honor de Changó.

Para reforzar el control sobre el individuo,le indicaron que los santos le aconsejaban de « rayarse en palo »,el palo mayombe es una religión africana de origen bantú,eminentemente animista y que piensa que sus trabajos de palo se deben hacer con diferentes palos del monte y con huesos humanos,hasta con pedazos de cerebro etc. Es moneda corriente que roben huesos en los cementerios profanando tumbas.

En el cementerio de Colón de la Habana hasta profanaron un mausoleo de un convento para robar huesos de monjas para trabajos de palo.

Lo rayaron en palo, ceremonia que consiste en darle una pequeña cortada en la cabeza para entrarle «el fundamento. A partir de este momento sus tres padrinos de santería no se separaron de él, así como su padrino de palo monte.

Lo primero que le pidieron « los santos »,es decir sus padrinos,es que tenía que montar un altar de santería dedicado a Changó.No se hizo rogar,a los santos no se les puede contradecir y se montó un altar con todos los hierros en los sótanos del Palacio Presidencial de Miraflores.

Cada vez la dominación de los tres babalawos se hizo mayor y le dijeron que Changó pedí que tenía que traer al Palacio «la espada del libertador» para poder defenderlo.

Changó es el equivalente en la religión católica de Santa Bárbara,que está representada con una espada en la mano.La espada del libertador le sirve ahora a Changó.Pretextando que la espada corría peligro la llevó a Miraflores para satisfacer a sus padrinos de santo.Pero esto no era suficiente,su padrino de palo le dijo que tenía que hacer un trabajo para defenderlo y que se pudiera quedar indefinidamente en el poder, que necesitaba los huesos de Simón Bolívar para sacar polvos de los mismos y que estos estuvieran en el Palacio de Miraflores.

Pretextando que había que desenterrarlos para efectuar una autopsia desenterraron a Simón Bolívar para que su padrino de palo pudiera trabajar con los huesos y extraer polvo de los mismos.

Es casi seguro que los restos del Libertador se queden en Miraflores en un Mausoleo que instalaran en el Palacio.

El loco de Chávez ha ido más lejos en sus locuras que el ex dictador Duvalier, que usó y abusó del vudú en Haití.

Mientras tanto, los servicios de seguridad cubanos continúan dándole cuerda al tipo para tener un total control del personaje y de las riquezas del país. Algún día tendrán que responder de este crimen contra la historia y la memoria del gran libertador y son los servicios cubanos en primera línea los culpables de estos repugnantes actos.

El Maligno: 
Una sensación devastadora de soledad invadía mi alma. Cual si de una gran tragedia hubiese emergido, Infinita tristeza y abatimiento impregnaban cada apartado rincón de mi espíritu.

Y he ahí cuando ante mí aparecieron fugazmente tres números: 2, 3, 9. ”El Guácharo de Caripito, 1999"

Cada nuevo día trae consigo sus propias tribulaciones, retos, penas y alegrías. Pese a ello, con gran ironía, solemos denominarlo un día “normal”. Sin embargo, aquel lunes 26 de junio de 2006 (26-6-06) definitivamente no sería un día de esos: descubrir fortuitamente que en un costado de tu casa yace oculto en la maleza un extraño mensajero negro sin cabeza y con un mensaje implícito igualmente estremecedor, ambos totalmente ajenos a nuestra idiosincrasia y noble naturaleza, nos resulta en una escena en extremo repulsiva, macabra, diabólica y satánica, por decir lo menos.

Y es que en estos tiempos de “Socialismo del Siglo XXI”, gracias a la masiva presencia de cubanos en el país (entre 50 y 80 mil), otro nuevo y perturbador elemento se suma e incrementa más aún la incertidumbre y zozobra en nuestra ahora permanentemente convulsionada y querida Venezuela: el inusitado auge y popularidad dentro del “chavismo” de la “magia negra o palería afrocubana”.

Gallo tapa’o:
“Hoy en la mañana lo encontramos en la fachada lateral de la casa: un gallo negro degollado oculto tras la maleza; es un trabajo de palería, de magia negra” –expresa con cierta ironía nuestro buen amigo, al tiempo que tomábamos algunas fotografías. “El gobierno trata nuevamente de intimidarme” –afirmó con fastidio el ex viceministro de energía, prestigioso profesor universitario de posgrado en la UCV y analista petrolero, quien ha transitado ya por innumerables senderos de acoso y amedrentamiento, simplemente por erigirse en un férreo y empecinado crítico del autoritario y corrupto gobierno presidido por el teniente coronel Hugo Chávez, y de las apátridas e inaceptables intromisiones cubanas en la política interna de nuestro país.

De tendencia izquierdista -de la escuela de Alfredo Maneiro-, sus crudos análisis, irreverentes opiniones y bien fundados argumentos, expuestos en múltiples medios de comunicación, resultaron extremadamente incómodos para el oscurantista y fascista régimen castro-chavista, que se promociona impunemente como de “izquierda”, y le hicieron merecedor de la ya mencionada “entrega a domicilio de pollo sin asar”, con plumas y vísceras incluídas. ¡Qué falta de higiene y cortesía!

Hablamos, por supuesto, del profesor Víctor J. Poleo Uzcátegui quien junto a los profesores Elie Habalián Dumat y Pablo Hernández Parra, entre otros analistas, escribieron el best seller “PDVSA y el Golpe”; realizaron el muy difundido video “Hablan Analistas Petroleros: PDVSA y el Golpe”; dieron vida y soporte al sitio web Soberania.org sobre energía y política, e inflamaron la mecha que incendió la pradera de la conciencia política en todo el país con los más de 500 foros denominados “PDVSA por Dentro”, en tiempos del Paro Petrolero (Dic. 2002 – Mar. 2003).

Blanco, pero no tanto:
Diferentes medios de comunicación han dado cuenta de un nuevo y explosivo fenómeno hoy en día muy visible en nuestras calles: mujeres y hombres impecablemente ataviados de blanco, desde la cabeza a los pies, portando coloridos collares y pulseras en cuellos y manos. Se les conoce como “Santeros”, devotos de la Religión Yoruba (originaria de la etnia Yoruba, proveniente de lo que hoy es en gran parte Nigeria y Benin), una religión sincrética surgida en Cuba y que mezcla el catolicismo de los colonizadores españoles y los ritos de los dioses del altar o panteón yoruba de los esclavos traídos desde África.

Por sus raíces centenarias, filosofía y mitología, la Santería o Religión Yoruba ha sido declarada por la UNESCO como patrimonio cultural de la humanidad. Sin embargo, comparte aguas bautismales con un mellizo dialéctico, oscuro, satánico, perverso y siniestro: El Palo Monte o Palo Mayombe, mejor conocido como Palería, que es el segundo culto de importancia de origen africano en Cuba (su raíz africana, en cambio, proviene de la región hoy ocupada por el Congo) y es practicado por los “paleros”, muy afectos a los rituales de magia negra.

Estos últimos son quienes realizan ceremonias y ritos de brujería con los ahora muy cotizados restos humanos robados en los cementerios venezolanos , con los cuales mediante un ritual sellan “un pacto” con un muerto para “beneficio mutuo”. Al igual que los santeros, los paleros también realizan sacrificios de animales (gallos, gallinas, chivos, corderos, etc.) como ofrendas a sus deidades, pero a cambio de discutibles favores, adivinaciones, maldiciones, hechicerías, brujerías y maleficios. Por ello, aunque santeros y paleros se vistan de blanco, especialmente los días jueves y sábados, no debe ser confundida la “santería” con la “palería”.

Dicen por ahí…
Leyendas urbanas, muy propias de un país mágico-religioso como el nuestro, dan precaria fe de abominables hechos sangrientos y satánicos pactos demoníacos en los cuales estaría envuelto el teniente coronel; acciones estas evidentemente consecuentes con su enfermizo afán de perpetuarse indefinidamente en el poder y, no faltaba más, de destruir y “pulverizar” a sus obstinados e incómodos enemigos.

Baños con la sangre de un león -secuestrado en un paupérrimo zoológico caraqueño- bajo una noche sin luna, ceremonias con sangre de toro de lidia en La Habana, rituales en Caracas con los restos mortales del Libertador Simón Bolívar y la “entrega a domicilio” de gallos negros degollados, son algunas historias que como pólvora alimentan el siempre fértil y rico imaginario popular en torno a la figura del místico y supersticioso presidente.

Un conocido santero venezolano, Paulino Baptista, entrevistado por el semanario Quinto Día, asegura que el iracundo teniente coronel es un fervoroso creyente y practicante de rituales religiosos afrocubanos, tal como lo atestigua al periodista:“…usted se asombraría si le digo que desde el presidente, ministros, militares y hasta políticos y empresarios son adeptos a estas prácticas (…) Yo hablo con ellos [con babalaos: los mayores jerarcas santeros] y cuando fui a Cuba me dijeron que en uno de sus viajes Chávez fue rociado con la sangre de un toro y lo cubrieron con el cuero”.

En un artículo titulado: “Los brujos de los presidentes latinoamericanos”, cuyo autor es Rafapal -quien cultiva un periodismo “para mentes planetarias”-, la venezolana Esmeralda Queen, periodista y tarotista, afirma: “…Chávez tiene sus santeros particulares, que realiza viajes periódicos a La Habana para realizar limpiezas por mediación de Fidel Castro (…) Estos detalles son ‘vox pópuli’ en Caracas”. Más adelante, agrega el autor: “Las mismas informaciones hablan de que el propio Fidel Castro, quien habría recomendado a Chávez la visita a grandes santeros cubanos sería un devoto de la palería. Edgardo, nativo de Yaracuy, afirma que Castro es el más alto sacerdote de la palería”.

El polémico clérigo marabino José Palmar, hasta hace pocos meses furibundo “chavista”, en reciente entrevista en el semanario zuliano Versión Final, confesó: “… En ese cuarto, donde todo el mundo me ve, ahí durmió Chávez, Arias Cárdenas, pasamos noches enteras conversando. Pero vieran lo que me hizo Arias Cárdenas hace días. Nos vimos en un canal de televisión y salí a saludarlo y me ignoró, pero cuando él se fue y llamó a Chávez ‘gallina’ y en mi casa llamó a Chávez brujo, dijo que era santero, que era un loco y tengo testigos de eso, que fue un jueves santo, ahora está de jalabolas de Chávez”.

La iglesia católica venezolana tampoco es ajena a este nuevo fenómeno. Más aún, aseguran algunos de sus voceros, como el Padre Manuel Díaz, párroco de El Hatillo, que la santería y palería son estimulados y fomentados por el teniente coronel como una deliberada política de Estado para minar y contrarrestar la autoridad de la iglesia, a la que éste consideraría como su enemiga.

No está muy alejado de la realidad el sacerdote, pues la religión forma parte fundamental de la superestructura cultural de dominio y control social necesaria para ejercer la completa influencia hegemónica sobre una sociedad, objetivo final que persigue con escaso éxito el narcisista y locuaz “líder máximo” de este indomable país, cuyas raíces provenientes de anárquicos andaluces y de guerreristas indios caribes, principalmente, permanecen aún indelebles en la idiosincrasia venezolana.

María García de Fleury, profesora de religiones comparativas en la Universidad de Nueva Esparta, señala en una entrevista concedida al periodista norteamericano Chris Kraul de los Los Angeles Times: “Siempre hemos tenido un poco de brujería, pero nada como lo que hemos visto hace poco (…) Esto no es venezolano”. Asimismo, coincide con el Padre Manuel Díaz al afirmar que el auge de este fenómeno: “Se debe a que el gobierno está detrás de la santería, promoviéndola, dejando entrar a los babalaos cubanos que están haciendo proselitismo muy activamente”. 

Yarlin Mejía, babalao de la populosa barriada de Catia y quien realiza para terceras personas las ceremonias de “magia blanca” en su casa los días domingos, asegura al mismo diario norteamericano que: “Los paleros trabajan para el mal (…) En mi caso es diferente. Yo trabajo con cosas positivas”. Agrega, además, que el creciente interés por estos ritos lo atribuye a la presencia de los cubanos, quienes: “Están en todas partes”.

Fidelidad a Fidel
Una gran mayoría de venezolanos (65%) lamentamos que la actual conducción del país recaiga en una personalidad frágil y síquicamente malformada (narcisista maligno), víctima incauta y presa fácil del malévolo y nefasto influjo de un carismático barbudo criminal y encantador de serpientes quien, inexplicablemente, el próximo 1ero. de enero de 2009 cumplirá 50 años como cancerbero de más de 11 millones de habitantes.

Algunos autores, fascinados y a la vez estupefactos por el irresistible magnetismo y poder de seducción de Fidel Castro, van “más allá” y aseguran que éste posee sobrehumanos “poderes erotizantes” que nunca ha dudado en utilizar para engatusar a desprevenidos líderes políticos, reyes, magnates, escritores, cineastas, presidentes y primeros ministros, sin que medie el menor escrúpulo, pudor o remordimiento. Es el caso de Eleonora Bruzual y Luis José Uzcátegui quienes analizaron este peliagudo fenómeno en el libro: “Los hombres que erotizó Fidel”.

Por otra parte, deslenguados antropólogos manifiestan que los españoles colonizadores de Cuba no sólo exterminaron a todos los indígenas nativos (taínos principalmente, paradójicamente originarios de esta Tierra de Gracia), sino que también con ellos enterraron toda capacidad de lucha, resistencia y rebelión. Probablemente las explicaciones sobre tan longeva pasividad y “fidelidad suicida”, que caracteriza a los actuales habitantes de Cuba, se encuentren “más allá” de nuestra compresión, permanezcan inalcansables eternamente y terminen formando parte del mundo de lo real-maravilloso de las leyendas.

Insomnio, espíritus y fantasmas
Sin bien, fieles a su estirpe mestiza, las leyendas entremezclan verdades, medias verdades, mentiras, prejuicios y miedos en caótica e inmensurable proporción, los testimonios que a continuación transcribimos provienen en su mayoría de personas íntimas y allegadas al teniente coronel. Son fuentes dignas de todo crédito que permiten definir una semblanza muy aproximada de “nuestro” autócrata de marras y de la dimensión de la catástrofe en la que estamos inmersos.

Numerosas personalidades dan fe del fanatismo del actual presidente por el mundo de lo sobrenatural, esotérico, espiritual y místico; igualmente por el de la superchería. Herma Marksman, profesora universitaria e historiadora, quien por 9 años (1984-1993) fuera la compañera sentimental y la mano derecha del comandante conspirador, cuenta en el libro: “Habla Herma Marksman: Chávez me utilizó”, que su hermana Cristina, “la que siempre alejaba las cosas malas” a Hugo, acostumbraba predecirle el futuro mediante la lectura de las cartas, el tabaco y las líneas de las manos.

En cierta oportunidad éste le dijo a Cristina: “que no podía dormir y que se sentía así como si los espíritus lo atormentaran”. Inmediatamente ésta, ejecutando un pequeño ritual con un vaso de agua volteado sobre un pequeño plato, con su nombre escrito, conjuraba y alejaba la causa de su desvelo.

Testimonian sus más cercanos amigos y compañeros, ahora prudentemente alejados, que aún hoy el teniente coronel conserva a su alrededor tanto a los inquietos espíritus que colman de delirios sus noches de insomnio, como su inseparable vaso de agua volteado en la mesita de noche. “Yo andaré para siempre entre los fantasmas que me persiguieron por años y que mi hermana Cristina alejaba con sus artes y su corazón”, escribe el apasionado comandante a Herma en una carta escrita en la cárcel de Yare en 1993. 

Maisanta, el justiciero del “más allá”
“¡Ya se acabaron nuestros problemas, porque ya Maisanta hizo justicia!”. Con estas palabras el teniente coronel expresaba su satisfacción y alegría a Herma Marksman por la trágica muerte del Sr. Adarmes -amigo de Herma- causada por arrollamiento vehicular, y cuyo hijo, supuestamente delator, en esos tiempos de conspiración encubierta habría difundido en la Academia Militar la especie de que el comandante Chávez era la cabecera de playa del comunismo en Venezuela. “Y tú sabes, Herma, que yo no soy comunista”, le habría asegurado éste sin pestañear.

Maisanta (Pedro Pérez Delgado, oportunista coronel del ejército del dictador Juan Vicente Gómez), mítico héroe del imaginario personal del teniente coronel –habría sido su bisabuelo materno-, bandolero y pieza menor –anecdótica- de la historia venezolana de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, junto con el caudillo Ezequiel Zamora constituyen íconos de primer orden en el altar o panteón esotérico-religioso del comandante; sitial que comparten éstos por igual con el Libertador Simón Bolívar y el sabio Don Simón Rodríguez.

A Maisanta le cabría, según testimonios del propio teniente coronel, la responsabilidad de guiar desde el “más allá” los pasos, proteger y vengar a su obstinado bisnieto; o, por el contrario, como afirma Herma: “Hay quien dice que él y que es el espíritu, la reencarnación de Maisanta”. [14] Lo cual, siendo imposible de determinar desde el “más acá”, acarreará nuevos e insalvables escollos a sus biógrafos ya que hay quienes afirman que él es la reencarnación del Mariscal Antonio José de Sucre y otros que de Simón Bolívar.  ¡Vaya dilema!

Culto a la muerte:
Rafael Simón Jiménez, amigo del teniente coronel desde la edad escolar, cuenta esta descabellada anécdota (1985) de escalofriante necrolatría: “En el Comando [de la población llanera de Elorza], junto al retrato de Bolívar [Hugo] mandó a colocar un retrato de Pedro Pérez Delgado, Maisanta. Además, mandaba a colgar junto a la bandera venezolana, la bandera de guerra de Maisanta, que es una bandera negra con una calavera, la bandera de los piratas (…) En la tarde mandaba a sus soldados a rendirle honores al Libertador y rendirle honores a Maisanta, a la foto”.

Ana Domínguez de Lombano, la anciana hija de Maisanta, recuerda que: “…cuando Chávez iba a visitarla saludaba militarmente un retrato de Pedro Pérez delgado que había en la casa. ‘Y cuando traía soldados los paraba aquí, frente a la foto, para que le rindieran honores. (…) Hugo para todas sus acciones invocaba a Maisanta’”. 

El espíritu gozón
“Porque, déjeme decirle, profesor, que soy testigo de excepción de que éste es un hombre que le otorga al exorcismo, el espiritismo y todo este tipo de práctica un valor supremo”, confiesa el capitán retirado Luis Valderrama al profesor Agustín Blanco Muñoz en su libro “La Maisantera Chávez, Habla Luis Valderrama”. 

Quien así se expresa es el más civil de los militares golpistas, fue compañero de conspiración y uno de los líderes del Golpe de Estado del 4 febrero 1992. Estuvo preso en la cárcel de Yare conjuntamente con otros comandantes cabecillas de la asonada: Hugo Chávez Frías, Francisco Arias Cárdenas, Ronald Blanco La Cruz, entre otros.

Prosigue Valderrama: “…También es la aberración hacia lo sobrenatural. (…) En Yare vivimos muchas experiencias de ese mundo de la santería lindante con la hechicería y la brujería. Recuerdo que Blanco La Cruz era uno de los más asiduos al culto de lo que es el esoterismo: la brujería, la incorporación de espíritus en personas médium. (…) Y resulta que Chávez, habilidoso como él solo, hablando con los presos, les dice que él tiene facultades para ser médium, ¡imagínese usted! Y deciden hacer una sesión para demostrar que eso era verdad. (…)

Ronald arregló la sesión para que se incorporara el espíritu de Maisanta a Chávez. (…) Nos reunimos todos en una celda. Chávez se sentaba en una silla con un tabaco. (…) Entonces se empieza a fumar el tabaco, y de inmediato empieza a hacer gestos con el cuerpo, para señalar que le está entrando el espíritu. (…) Entonces se incorpora el espíritu de Maisanta,…(…) y era Maisanta quien hablaba a través de Chávez. (…) Eso lo hicimos dos o tres veces”.

En otra sesión: “Ronald le entrega la foto [de la atractiva abogada defensora Virginia Contreras] al supuesto Maisanta, se la pone en las manos y le dice: ‘Mi general, queremos saber si esta es una mujer buena’ [leal]. Chávez agarra la foto, cierra los ojos, y dice: ‘bueeeno, esta mujer los va a ayudar, esta mujer es buena, y esta mujer le gusta a mi nieto, déjenlo quieto’”.

¿Farsante o demonio?
El teniente coronel Francisco Arias Cárdenas, líder del golpe del 4F conjuntamente con Chávez, hoy canciller de Venezuela ante la ONU, narra la siguiente historia escenificada durante esos años de prisión: “… Entonces me voy a la habitación de Hugo [en la cárcel de Yare] y cuando entro, están todos sentados. Hugo está con pantalones cortos, con el escapulario de Maisanta y un tabacote. (…) Él está con una botellita de ron y con el tabaco, echando humo. ‘Estamos convocando a los espíritus’, me dice. (…) De repente él se transforma y comienza a temblar y a hablar como un viejecito: ‘Cómo están muchachos?’, saluda. Y entonces salta de inmediato Torres Naumberg, uno de los que estaba cuadrado conmigo y le dice: ‘¡Mi general Bolívar!’ Y Chávez contesta: ‘Yo no soy el general Bolívar. No me ponga tan arriba’. Salta entonces Ronald Blanco: ‘¡Mi general Maisanta!’ ‘Claro, mijo, aquí estoy’, dice Chávez”.

Al día siguiente, ante la evidente molestia de Arias Cárdenas, quien es consumado y confeso practicante católico, Chávez se excusa: “…se me metió una fuerza extraña y no sé lo que dije”.

Igual escozor produjeron en el ánimo del capitán Luis Valderrama estos rituales espiritistas, quien muy pronto comenzó a cuestionar estas prácticas que califica de brujerías, e increpa al capitán Ronald Blanco en los siguientes términos: “…Chico, esta es nuestra casa [cárcel de Yare], aquí viene nuestra familia, nuestros hijos, nuestras esposas, nuestras madres, esta es como nuestra casa, ¿cómo puede haber aquí alguien con el propósito de pervertir el ambiente? Es un demonio, y yo no quiero saber más nada de eso. O esto es obra de un farsante o esta vaina es del demonio”. 

El Maligno:
El teniente coronel, extraordinario impostor, ha sabido ocultar sus verdaderas intenciones en estos casi 10 años de gobierno. Asimismo, ha hecho gala de una infinita paciencia al ir destapando de a poco cada una de sus “cartas marcadas”, sin causar mayor pánico. En el más depurado estilo nazi, previamente “amansa” y “domestica” a la opinión pública, limpia de”escombros” el campo de batalla y es entonces cuando avanza. Hoy blasfema y trata de tender puentes místico-religiosos con las masas siempre por él manipuladas: abiertamente hace referencia tergiversada de la simbología bíblica y constantemente apela a satánicos términos necrológicos (blandir la cruz, Jesús “el primer socialista”, la “paila del infierno”, “Florentino y el Diablo”, “Dios es chavista”, “huele” a azufre, “Patria, socialismo o muerte”, etc.). Sin embargo, causa admiración que desde años atrás hubo personas ante quienes no pudo esconder su verdadero talante maligno; diabólica faz que apenas ahora comienza a mostrar.

Mientras Herma Marksman amó con devoción al comandante, éste nunca formó parte de los afectos de su “suegra”. Hace más de veinte años, cuando el teniente coronel era un total y perfecto desconocido para el resto del país y su conducta no traslucía aún su verdadera naturaleza: “Una vez, llegué [a la casa de mi madre en Valencia] y mi mamá me dijo: ¡por ahí anda cara de crimen! (…) Yo no sé, pero tú sabes que a mí nunca me ha gustado Chávez. Su cara me refleja como asesinato, como muerte” (…) “Ese señor tiene el crimen marcado en el rostro”, testimonia Herma. 

El general retirado Francisco Usón, quien fuera ministro de Finanzas hasta el día 11 de abril de 2002, purgó una injusta condena durante más de tres años por encontrársele culpable de presunta calumnia contra las Fuerzas Armadas de Venezuela (evidente juicio político). La verdadera motivación sería, según sus propias palabras, una retaliación del gobierno al presumir su participación -nunca comprobada- en el golpe de Estado ejecutado el mismo día que renunció a su cargo ministerial.

Hoy, recuperada su libertad, con resignada humildad se confiesa ante el periodista Joseph Poliszuk del diario El Universal: “…Días después de caer preso [Mayo 2004], un monseñor amigo de muchos años me dijo: ‘Francisco, tu tienes que tomar este encarcelamiento como una penitencia y un proceso de purificación, porque tu trabajaste para el maligno y por haber trabajado para el maligno tienes que pagar tus pecados’”. 

El que tenga oídos…
El teniente coronel, digno heredero de la negra, sombría y sanguinaria tradición histórica imputable a los gobernantes sátrapas con idéntico rango militar, ha podido embaucar y engañar a una gran porción del país gracias a la abundante renta proveniente del “excremento del Diablo” (petróleo). Clientelismo, prebendas, dádivas, extorsión, sobornos y corrupción generalizada en todos los estamentos del Estado, son algunas de las precarias bases sobre las cuales se sustenta tan indigno e indecoroso régimen. Esta sangría del erario público ha propiciado el surgimiento de una nueva “fauna” parasitaria de cómplices ladrones que se alimentan ávidamente de la ubre del Estado: son los imprescindibles “colaboracionistas”, constituidos hoy en una cofradía denominada por la sabiduría popular como la “boliburguesía”.

Conscientes de este deplorable nivel de descomposición moral y ética que lideriza el teniente coronel, a nadie debe extrañar que el crimen y las prácticas diabólicas también formen parte de la “artillería revolucionaria” necesaria para mantener el actual statu quo. Como suele decir él mismo: ¡Que nadie se llame a engaño!… El que tenga ojos…huele:

Fuente: http://zonatwive.wordpress.com

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